Importancia de la Preparación Personal…

Hace un tiempo, se efectuó una nueva versión de la Corrida Familiar en la ciudad de Viña del Mar, la cual también incluyo la corrida inter empresas en la cual tuve la oportunidad de participar. Fueron 6 kilómetros muy intensos y que me parecieron eternos. Era la primera vez en mi vida que participaba de una competencia de esta naturaleza y debo reconocer que mis aspiraciones jamás fueron ganar, sino más bien completar el recorrido dignamente.

Luego de ver la llegada de una buena amiga y compañera de labores en un merecido cuarto lugar de su categoría, la ansiedad me consumió e hizo que iniciara la carrera un tanto acelerado y al cabo de unos metros las fuerzas me quisieron abandonar. Sin embargo, seguimos adelante y reduciendo la velocidad continuamos a un ritmo constante. Muchos me adelantaron y pude adelantar a otros, algunos abandonaron pero la mayoría continúo hasta el final.

Hubo un instante en el cual ya nadie me rebasaba y mi pensamiento fue: “¡¡¡No puede ser, voy ultimo!!!”. Solo al llegar al punto de retorno me percate que no era así. Sin duda el tramo más difícil fue la recta final. A lo lejos visualizaba el punto de llegada y por más que aumentaba el ritmo de mi andar parecía cada vez más distante. Pensé en algún momento abandonar, pero el sentido de la responsabilidad y la satisfacción del deber cumplido que sabía experimentaría me hicieron continuar hasta terminar el recorrido. Al final, hice mías las palabras del Apóstol Pablo: “…He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe.” (2 Timoteo 4:7). Como experiencia lo disfrute bastante y sin duda lo repetiremos en el futuro.

Mientras corría pensaba en que lecciones se podían extraer de esta experiencia y aplicarlos quizás al emprendimiento y, por qué no decirlo, a la vida misma. Divagué por muchas ideas y conceptos, como la Perseverancia, Visión, Actitud, etc. Sin embargo, solo después de algunas horas de descanso y en la tranquilidad de mi hogar, reflexionando entendí la importancia de la preparación personal.

El aventurarse a correr un maratón o bien una carrera de menor distancia requiere necesariamente una preparación previa si queremos completar el recorrido y más aún si nuestras aspiraciones son ganar. Los deportista de elite pasan meses, incluso años, de ardua preparación ya sea para una competencia nacional o bien las olimpiadas. Todo esto requiere tiempo, dedicación, perseverancia y visión. Mi preparación para esta carrera consistió básicamente en muchas horas sobre una trotadora. Por experiencia aprendí que no es lo mismo que correr por las calles de una ciudad. Ingenuamente, pensé estar preparado.

Al emprender no bastan las ganas, las buenas ideas o el capital de trabajo. Aun cuando contar con estas cosas es importante y algunas veces marca la diferencia. Sin embargo, del mismo modo que un deportista para para una maratón, un emprendedor requiere una preparación que le permita llevar a buen puerto su proyecto. Esa preparación implica definir su plan de negocios, su planificación estratégica y en algunos casos el desarrollar ciertas competencias y habilidades directivas que le permitan gestionar y liderar de manera eficiente su emprendimiento. Solo una reflexión final: “…Si estamos preparados, no debemos temer al fracaso”

Un Abrazo, Marco Castro

No Temas ir Despacio, Teme no Avanzar…

En el camino Los Ositos que une las localidades de Reñaca y Concón, existe lo que se ha denominado como “Santuario de la naturaleza Dunas de Con Con” o ”Campo dunar”. Cada fin de semana un gran número de visitante, en su mayoría niños y jóvenes disfrutan no solo del hermoso paisaje y puesta de sol que el lugar ofrece, sino también practicar de manera aficionada y por mera entretención snowboard.

A título personal, dicha experiencia es emocionante y me ha proporcionado horas de sana entretención tanto de manera individual o bien, observando a mis hijos. Ahora bien, el poder vivirlo implica cierto costo: ¡¡¡¡Hay que subir más de 100 metros hasta la cúspide del campo dunar para así deslizarse en sus pendientes!!!!! Puede parecer que exagero, jajajaja… bueno, la verdad es que exagero un poco, sin embargo la pendiente representa un gran reto para alguno que, ya sea por la falta de ejercicio o la edad, ya no estamos para esos trotes. Sin embargo, es una gran experiencia.

Tuve la oportunidad de ir con mi familia hace poco, y mientras subía recordé un viejo proverbio anónimo que dice: “No temas ir despacio, mas teme no avanzar.” Comprendí que la mejor manera de llegar a cima sin desfallecer era hacerlo sin pausa pero sin prisa. Esto no solo evito que colapsara a medio camino, sino también me permitió mirar a mí alrededor y disfrutar del panorama que tenía delante de mí. En resumen, disfrutar del recorrido mas que solo afanarme en el destino final.

Cuando me han preguntado por mis emprendimiento, siempre respondo con un “va bien, caminando” otras veces con un “lento, pero seguro” o bien, “no con la rapidez que quisiera pero avanzando” No sé si es una buena o mala respuesta, lo que sé, es que todas las cosas tienen tu tiempo, todo proyecto o idea debe tener un proceso y al emprender y encaminarnos al éxito no es la excepción a esta norma.

El camino del emprendimiento por lo general es cuesta arriba, lleno de desafíos, lo que a mi juicio hace interesante este andar. Sin embargo, nuestra naturaleza humana nos lleva a desistir cuando no vemos los resultados esperados o estos demoran en materializase. Aun mayor es nuestro desazón cuando hay fracaso y optamos por abandonar en lugar de levantarnos y continuar la lucha. Del mismo modo que para disfrutar la experiencia del snowboard hay que subir más de 100 metros hasta la cúspide en “Santuario de la naturaleza Dunas de Con Con”, el éxito en tu emprendimiento lo alcanzaras luego de subir una y mil veces la pendiente que este mismo te exige.

Amigo Emprendedor, “No temas ir despacio, mas teme no avanzar.” Los frutos de tu trabajo quizás no los vislumbraras de inmediato pero al correr de un tiempo los disfrutaras. Vienen a mi mente las palabras de un grande, Martin Luther King: “…no importa que no veas el camino completo… solo da tu primer paso y el resto del camino ira apareciendo…”

Un Abrazo, Marco Castro

9/11, Un Antes y un Después…

Recordando los acontecimientos ocurridos en Chile hace 45 años y en Nueva York hace 17, escribo sabiendo que no será del agrado de todos, pero prima en mi el deseo de ser lo mas sensible y respetuoso con el dolor ajeno. El 11 de septiembre trajo consigo un antes y un después en la vida de sus protagonistas. Vienen a mi mente dos palabras diametralmente opuestas: Unidad y División.

Golpe de estado para unos. Pronunciamiento Militar para otros. Mas allá de la definición que queramos darle, lo sucedido el 11 de Septiembre de 1973 en mi amado Chile fue un hecho nefasto que trajo consigo dolor y muerte dejando a nuestro país sumido en una dictadura en la cual los abusos de poder y los crímenes de lesa humanidad cometidos son si precedentes en la historia nacional. Innegable es la critica situación política y económica imperante en ese momento, pero nada justificará la forma por sobre el fondo. Lamentablemente, un hecho ocurrido hace casi medio siglo ha polarizado nuestro país. Dividiéndonos social e ideológicamente, y tal ves sin darnos cuenta debilitándonos como nación. Continuamos mirando atrás con resentimiento y odiosidad, impidiéndonos avanzar hacia la promesa de un futuro esplendor como señala nuestro himno nacional.

En contraste, el atentado terrorista ocurrido el 11 de septiembre de 2001 en Estado Unidos, lejos de desunir o debilitar, hizo aflorar un sentimiento de patriotismo sin precedente, y mostraron al mundo que lejos de sentirse amedrentados por el ataque al interior de casa, tenían la determinación de mirar al futuro sin temor exclamando al unísono: “¡Oh, así sea siempre, en lealtad defendamos Nuestra tierra natal contra el torpe invasor! A dios quien nos dio paz, la libertad y honor, Nos mantuvo nación con fervor bendigamos. Nuestra causa es el bien, y por eso triunfamos Siempre fue nuestro lema: «En Dios Confiamos». ¡Y desplegará así su hermosura estrellada Sobre tierra de libres la bandera sagrada!”

Confió que en este 11 de septiembre de 2018 pueda ser nuestro antes y después. que nosotros y las futuras generaciones de mi amado país dejemos de lado los rencores y la odiosidad que nos separan y mirando al pasado para aprender de los errores miremos el mañana para seguir adelante con firmeza… teniendo un fulgor perfecto de esperanza y amor por Dios y por todos los hombres. Que nos aferremos a los que nos une como país y desechemos lo que nos divide. Que podamos exclamar al unísono: “Dulce Patria, recibe los votos con que Chile en tus aras juró que o la tumba serás de los libres o el asilo contra la opresión”. Es mi humilde oración.

Un abrazo, Marco Castro

Perseverar Hasta el Fin

Hace algunos años se realizó en la localidad de Papudo, un hermoso balneario ubicado en el litoral norte de la quinta región, a unos 180 kilómetros de Santiago, un Triatlón Internacional, en la cual participaron deportistas de primer nivel como Cristian Bustos y Matías Brain, siendo este último, si no me falla la memoria, el ganador de la categoría Profesional. También se realizó una categoría para no profesionales. Hubo gran despliegue publicitario, bellas modelos, buena música y amplia cobertura del evento.

Yo me encontraba en ese lugar por motivos laborales. El periodo estival era una buena oportunidad de ganar algún dinero para mis necesidades juveniles y educacionales. Una experiencia que valoro de sobremanera y que la recomiendo a todo aquel que desee aprender en cuanto a la autosuficiencia y valorar el trabajo honesto. Por mi trabajo y ubicación, fui testigo privilegiado, sobretodo la llegada de los competidores a la meta. Dos situaciones recuerdo llamaron poderosamente mi atención.

La primera involucra a una figura reconocida del mundo del deporte. Matías Brain fue el ganador y en esos años era la joven promesa del triatlón, quien supero por un par de minutos a Cristian Bustos, quien es una leyenda de esta disciplina. Ejemplo para muchos. Cristian paso por mi lado y le aclame: “Vamos Cristian…”, su rostro mostraba frustración y desencanto por no logra el primer lugar. Aún recuerdo la expresión de sus ojos. Sin embargo, Cristian fue un ganador. El 23 de enero del año 1994, sufrió un grave accidente cuando participaba en una competencia en Argentina; en la prueba del ciclismo, un jeep de la prensa lo atropelló, causándole graves lesiones que pudieron llevarlo a la muerte. Recuerdo las imágenes en los noticieros de la época. Su recuperación, su fortaleza para volver a competir y alcanzar nuevamente su nivel son dignos de destacar. Como yo, muchos vieron su hazaña y hubo reconocimiento público a un grande del deporte.

La segunda es la historia de un desconocido. Eran ya casi las 14:00 horas. El público, las bellas modelos, la música, los periodistas y los competidores se habían retirado del lugar. A lo lejos se vislumbra un hombre de unos 60 años, o quizás más, escoltado por un vehículo policial quien luego de algunas horas de iniciada la competencia en su categoría, llego a la meta, o mejor dicho dónde esta se encontraba junto al podio de los vencedores. No hubo cámaras ni fotografías que registraran el hecho, solo unos cuanto transeúntes que lo vimos llegar. En contraste, su rostro era de satisfacción y gran gozo por haber terminado la carrera. Junto a mí, pocos vieron su hazaña y no hubo reconocimiento público. Sin embargo, él también fue un grande del deporte.

¿Qué aprendemos de estas historias? ¿Cómo las aplicamos en nuestra aventura de emprender? Quizás la respuesta lógica sea: “Aprendemos muchas lecciones y las podemos aplicar de varias formas” Para mí, la lección es un principio eterno: “Perseverar hasta el fin” El camino del emprendimiento, se inicia con una idea, un sueño. Este lo transformamos en una meta y teniendo nuestro objetivo claro, comenzamos a avanzar por un sendero a veces desconocido y no libre de dificultades. Muchos abandonan y pocos continúan hasta el final. ¿Qué hace la diferencia? Cito a un emprendedor: “Estoy convencido de que la mitad de lo que separa a los emprendedores exitosos de los no exitosos es la perseverancia” (Steve Jobs).

El perseverar hasta el fin no significa nunca caer o jamás equivocarse. Significa tener el valor de continuar a pesar de las dificultades, a pesar de los errores o fracasos, aprendiendo de ellos y no olvidar el por qué empezamos.

Un abrazo, Marco Castro

Cultura Emprendedora

En un artículo anterior compartí contigo mi pasión por el entrenamiento de emprendedores, quienes a mi entender es todo aquel que echando a volar su imaginación, ponen en practica su creatividad y con valor y perseverancia lucha por hacer realidad sus sueños de una vida mejor, y que sus posibilidades de éxito se incrementan cuando estos desarrollan una Cultura Emprendedora. Ahora bien, ¿Qué entendemos por esto? Quisiera explicártelo de manera simple y compartir contigo mi visión de lo que esto significa.

El término cultura, tiene su origen del latín cultus, que significa “Cultivo” y se refiere al desarrollo del espíritu e intelecto de las personas. Una de las definiciones dada por La Real Academia de la Lengua dice que es el “Conjunto de modos de vida, tradiciones, costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, que caracterizan a un pueblo, una época, grupo social, etc.” De esta manera nos encontramos en la actualidad con países que han conservado gran parte de sus costumbres y tradiciones que los distinguen como pueblo y los hacen únicos en el mundo. Por ejemplo, Judíos, Musulmanes, Gitanos, etc. ,

Cuando hablo de personas con una Cultura Emprendedora me refiero a hombres y mujeres que poseen características únicas que los distinguen de otros más allá del simple deseo de emprender. Hablo de una forma de ser más que solo parecer. El desarrollo de una Cultura Emprendedora implica Cultivar hábitos, actitudes, adquirir conocimiento y desarrollar habilidades necesarias para hacer de ti un gestor y líder de tu emprendimiento. Ya hablaremos en otra oportunidad de estas cualidades que te distinguen y que realmente te definen como un emprendedor.

Un abrazo, Marco Castro

Aprender Para Enseñar

Me considero un aventurero, y el participar de este Blog para mi es toda una aventura. Desafío que emprendo con la responsabilidad que amerita y el respeto que mereces tú y quienes me siguen. Gracias por depositar esa confianza en mi.

El concepto Emprendedor, derivado del francés entrepreneur, posee hoy un sin fin de definiciones, siendo el común denominador el ser alguien que asumiendo ciertos riesgos busca alcanzar un objetivo empresarial o comercial. Dicho de otra manera, aquel que quiere formar su propia empresa.

Mi definición no es para nada original y contiene estos elementos: “Emprendedor es todo aquel que echando a volar su imaginación, ponen en practica su creatividad y con valor y perseverancia lucha por hacer realidad sus sueños de una vida mejor”. Es importante recalcar una diferencia, para mi no solo se limita a quienes sueñan con ser dueños de negocios, sino también, quienes tienen sueños académicos y laborales.

La experiencia me ha enseñado que al momento de emprender, no siempre son suficiente las ganas, la creatividad, el valor y la perseverancia; que sin duda son cualidades importantes. Creo que las posibilidades de alcanzar el éxito aumentan cuanto desarrollamos una Cultura Emprendedora, lo cual defino como: “Cultivar el carácter (Ser), adquirir el conocimiento (Saber) y desarrollar las habilidades (Hacer) necesarias que harán de ti un líder de tu emprendimiento.

Mi convicción es que quienes aprendemos tenemos la responsabilidad de transmitir el conocimiento adquirido. Dicho de otra forma, me considero un Emprendedor con Vocación Educacional, siendo mi compromiso el Aprender para Enseñar a emprendedores como tu a alcanzar el éxito.

Hago mías las palabras de John Cotton Dana: “Quien se atreve a Enseñar, nunca debe dejar de Aprender”

Un abrazo, Marco Castro

Porque Está Ahí

Cuenta la leyenda que George Leigh Mallory, quien se aventuro a escalar la montaña mas alta del mundo en la década de 1920, al ser consultado de por qué tiene que escalarla, él se limitó a contestar: “Porque está ahí”.

Hay quienes me han preguntado que me motiva a crear un Blog e invertir tiempo y recursos económicos en esto. Mi respuesta es casi tan simple como la de Leigh: “Porque quiero”. Para algunos esta respuesta puede sonar un tanto soberbia. Créanme que lejos esta de ser así. Mi afán al aventurarme en esto es:

Porque quiero desarrollar algo que me apasiona. Soy un emprendedor con vocación de educador. El transmitir ideas a través de las escritura y la oratoria me llena por completo y me hacen muy feliz.

Porque quiero de alguna manera devolver la mano. Soy un convencido de que quienes hemos tenido la fortuna de adquirir conocimiento y experiencia, tenemos la responsabilidad de transmitir a otros estas cosas con el fin de que todos nos beneficiemos de ello.

Porque quiero, e invito a todos lo que quieran acompañarme, Esperanzar al mundo a través de la difusión de principios de que puedan ayudara otros a ser la mejor versión de si mismos, explotando al máximo su potencial, adquiriendo el conocimiento y desarrollando las competencias necesarias para alcanzar el éxito y sean felices. Definiendo como tal, la consecución de las metas se nos proponemos en la vida.

Emulando a George Leigh Mallory, puedo decir que me aventuro en este proyecto personal “Porque está ahí” la oportunidad de hacerlo. Una de mis canciones favoritas es Come Fly With Me (Ven a Volar Conmigo) interpretada por el gran Frank Sinatra. Te invito volar; “Come Fly With Me” en esta aventura y permíteme ser parte de tu vida y contribuir en tu desarrollo personal y profesional.

Un abrazo, Marco Castro