No Temas ir Despacio, Teme no Avanzar…

En el camino Los Ositos que une las localidades de Reñaca y Concón, existe lo que se ha denominado como “Santuario de la naturaleza Dunas de Con Con” o ”Campo dunar”. Cada fin de semana un gran número de visitante, en su mayoría niños y jóvenes disfrutan no solo del hermoso paisaje y puesta de sol que el lugar ofrece, sino también practicar de manera aficionada y por mera entretención snowboard.

A título personal, dicha experiencia es emocionante y me ha proporcionado horas de sana entretención tanto de manera individual o bien, observando a mis hijos. Ahora bien, el poder vivirlo implica cierto costo: ¡¡¡¡Hay que subir más de 100 metros hasta la cúspide del campo dunar para así deslizarse en sus pendientes!!!!! Puede parecer que exagero, jajajaja… bueno, la verdad es que exagero un poco, sin embargo la pendiente representa un gran reto para alguno que, ya sea por la falta de ejercicio o la edad, ya no estamos para esos trotes. Sin embargo, es una gran experiencia.

Tuve la oportunidad de ir con mi familia hace poco, y mientras subía recordé un viejo proverbio anónimo que dice: “No temas ir despacio, mas teme no avanzar.” Comprendí que la mejor manera de llegar a cima sin desfallecer era hacerlo sin pausa pero sin prisa. Esto no solo evito que colapsara a medio camino, sino también me permitió mirar a mí alrededor y disfrutar del panorama que tenía delante de mí. En resumen, disfrutar del recorrido mas que solo afanarme en el destino final.

Cuando me han preguntado por mis emprendimiento, siempre respondo con un “va bien, caminando” otras veces con un “lento, pero seguro” o bien, “no con la rapidez que quisiera pero avanzando” No sé si es una buena o mala respuesta, lo que sé, es que todas las cosas tienen tu tiempo, todo proyecto o idea debe tener un proceso y al emprender y encaminarnos al éxito no es la excepción a esta norma.

El camino del emprendimiento por lo general es cuesta arriba, lleno de desafíos, lo que a mi juicio hace interesante este andar. Sin embargo, nuestra naturaleza humana nos lleva a desistir cuando no vemos los resultados esperados o estos demoran en materializase. Aun mayor es nuestro desazón cuando hay fracaso y optamos por abandonar en lugar de levantarnos y continuar la lucha. Del mismo modo que para disfrutar la experiencia del snowboard hay que subir más de 100 metros hasta la cúspide en “Santuario de la naturaleza Dunas de Con Con”, el éxito en tu emprendimiento lo alcanzaras luego de subir una y mil veces la pendiente que este mismo te exige.

Amigo Emprendedor, “No temas ir despacio, mas teme no avanzar.” Los frutos de tu trabajo quizás no los vislumbraras de inmediato pero al correr de un tiempo los disfrutaras. Vienen a mi mente las palabras de un grande, Martin Luther King: “…no importa que no veas el camino completo… solo da tu primer paso y el resto del camino ira apareciendo…”

Un Abrazo, Marco Castro

Necesitamos Puentes no Murallas…

Este 20 de enero de 2017 se efectuó el cambio de mando en Estados Unidos, asumiendo la presidencia un polémico candidato cuya principal promesa de campaña fue: “Yo construiré una gran muralla en nuestra frontera sur, y haré que México pague por ese muro” porque a su juico “México manda a su gente, pero no manda lo mejor. Está enviando a gente con un montón de problemas… Están trayendo drogas, el crimen, a los violadores…”. Declaraciones, sin duda, prejuiciosa y absurdas. Permítanme una reflexión, “Necesitamos construir puentes, no murallas”.

Vivimos tiempos difíciles. Tiempos en que la Biblia ha señalado que “oiréis de guerras y de rumores de guerras… Porque se levantará nación contra nación y reino contra reino; y habrá pestilencias, y hambres y terremotos en diferentes lugares”; tiempos en los que “…por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará”.

Sin duda los desastres naturales y los conflictos bélicos están generando dolor, muerte y desesperanza en los corazones de las personas alrededor del mundo. Por eso, creo que hoy, más que nunca en la historia de la humanidad, necesitamos construir lazos que nos unan como personas, como familias, como nación y nos ayuden a superar y sobreponernos de estas calamidades y dejar establecer barreras físicas o simbólicas amparadas en diferencias ideológicas, de raza, religión, género, etc. Podemos hacerlo mejor y podemos ser mejores. No solo eso, Debemos ser mejores.

A pesar de lo difícil de la senda y aun cuando las crisis a veces sacan lo peor de nuestros corazones también pueden sacar lo mejor. Veo alrededor del mundo grandes muestras de solidaridad y gestos que dan testimonio que aún podemos tener fe en las personas. Soy un optimista en el futuro. Reitero: “NECESITAMOS CONSTRUIR PUENTES, NO MURALLAS”

Un abrazo, Marco Castro

Mandela, Servicio y Liderazgo

Madiba, como era conocido Nelson Mandela, ejemplifico a mí entender la esencia de un líder. Antes, durante y después de su mandato presidencial entre los años 1994 y 1999, destaco entre otras, dos cualidades necesarias en quienes ostentan una posición de liderazgo en la sociedad.

Primero, si bien fue electo por el apoyo de un sector de la población sudafricana y teniendo muchos detractores, el entendía que era el líder de los más de 50 millones de habitantes que componían su país, y siempre actuó en consecuencia con esto. El entendía que era el líder de una gran nación incluyendo a quienes no compartían sus ideologías y procuro la unidad y la reconciliación, siendo el mismo un ejemplo de perdón y reconciliación. Su visión era Sudáfrica una gran nación y procuro que fuera el propósito de todos y no de unos pocos.

Y en segundo lugar, él, a diferencia de otros dignatarios, prestó un servicio real y desinteresado a su nación, todas sus acciones apuntaron a lograr la democracia y el fin de la segregación racial de su país. No busco los honores de los hombres ni su grandeza personal, y al final esa negación personal lo llevo a elevarse y ser reconocido mundialmente con el Premio Nobel de la Paz. El entendía que liderar es sinónimo de servir, que un líder presta servicio a quienes dirige.

Un abrazo, Marco Castro

Cultura Emprendedora

En un artículo anterior compartí contigo mi pasión por el entrenamiento de emprendedores, quienes a mi entender es todo aquel que echando a volar su imaginación, ponen en practica su creatividad y con valor y perseverancia lucha por hacer realidad sus sueños de una vida mejor, y que sus posibilidades de éxito se incrementan cuando estos desarrollan una Cultura Emprendedora. Ahora bien, ¿Qué entendemos por esto? Quisiera explicártelo de manera simple y compartir contigo mi visión de lo que esto significa.

El término cultura, tiene su origen del latín cultus, que significa “Cultivo” y se refiere al desarrollo del espíritu e intelecto de las personas. Una de las definiciones dada por La Real Academia de la Lengua dice que es el “Conjunto de modos de vida, tradiciones, costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, que caracterizan a un pueblo, una época, grupo social, etc.” De esta manera nos encontramos en la actualidad con países que han conservado gran parte de sus costumbres y tradiciones que los distinguen como pueblo y los hacen únicos en el mundo. Por ejemplo, Judíos, Musulmanes, Gitanos, etc. ,

Cuando hablo de personas con una Cultura Emprendedora me refiero a hombres y mujeres que poseen características únicas que los distinguen de otros más allá del simple deseo de emprender. Hablo de una forma de ser más que solo parecer. El desarrollo de una Cultura Emprendedora implica Cultivar hábitos, actitudes, adquirir conocimiento y desarrollar habilidades necesarias para hacer de ti un gestor y líder de tu emprendimiento. Ya hablaremos en otra oportunidad de estas cualidades que te distinguen y que realmente te definen como un emprendedor.

Un abrazo, Marco Castro

Porque Está Ahí

Cuenta la leyenda que George Leigh Mallory, quien se aventuro a escalar la montaña mas alta del mundo en la década de 1920, al ser consultado de por qué tiene que escalarla, él se limitó a contestar: “Porque está ahí”.

Hay quienes me han preguntado que me motiva a crear un Blog e invertir tiempo y recursos económicos en esto. Mi respuesta es casi tan simple como la de Leigh: “Porque quiero”. Para algunos esta respuesta puede sonar un tanto soberbia. Créanme que lejos esta de ser así. Mi afán al aventurarme en esto es:

Porque quiero desarrollar algo que me apasiona. Soy un emprendedor con vocación de educador. El transmitir ideas a través de las escritura y la oratoria me llena por completo y me hacen muy feliz.

Porque quiero de alguna manera devolver la mano. Soy un convencido de que quienes hemos tenido la fortuna de adquirir conocimiento y experiencia, tenemos la responsabilidad de transmitir a otros estas cosas con el fin de que todos nos beneficiemos de ello.

Porque quiero, e invito a todos lo que quieran acompañarme, Esperanzar al mundo a través de la difusión de principios de que puedan ayudara otros a ser la mejor versión de si mismos, explotando al máximo su potencial, adquiriendo el conocimiento y desarrollando las competencias necesarias para alcanzar el éxito y sean felices. Definiendo como tal, la consecución de las metas se nos proponemos en la vida.

Emulando a George Leigh Mallory, puedo decir que me aventuro en este proyecto personal “Porque está ahí” la oportunidad de hacerlo. Una de mis canciones favoritas es Come Fly With Me (Ven a Volar Conmigo) interpretada por el gran Frank Sinatra. Te invito volar; “Come Fly With Me” en esta aventura y permíteme ser parte de tu vida y contribuir en tu desarrollo personal y profesional.

Un abrazo, Marco Castro